Aventuras familiares en Manilva
Manilva tiene ese aire de sitio al que llegas buscando un respiro y terminas quedándote porque, de repente, todo lo que necesitas está ahí. Es un lugar que, como un buen libro o un café en la sobremesa, tiene más capas de las que imaginas. Y para las familias que se asoman a esta esquina de la Costa del Sol, la promesa de aventura y buenos momentos no es solo un reclamo turístico. Es el pan de cada día.
Las playas: un clásico que nunca falla
Las playas de Manilva son como esas historias que siempre funcionan. Playa de Sabinillas y Playa de la Duquesa tienen todo lo que una familia podría pedir: arenas limpias, aguas poco profundas donde los niños juegan sin preocupaciones y chiringuitos que sirven desde sardinas hasta cervezas bien frías. Y si tus hijos ya han superado la etapa de los castillos de arena, no pasa nada: un paddle surf o un kayak siempre están a mano para mantenerlos entretenidos.
Castillo de la Duquesa: una lección sin pizarras
Visitar el Castillo de la Duquesa es como viajar en el tiempo, pero sin la parafernalia de las máquinas de ciencia ficción. Este rincón del siglo XVIII invita a pasear por su historia con la misma calma con la que un niño explora un parque nuevo. Y cuando el hambre llama, los alrededores ofrecen opciones para comer que son tan familiares como el abrazo de una abuela.
Aventuras al aire libre: el otro patio de recreo
Si la playa no es lo tuyo (aunque, ¿cómo podría no serlo?), los senderos y rutas de Manilva están esperando. Aquí, caminar entre viñedos o adentrarse en las montañas de Sierra Bermeja no es solo ejercicio, es un recordatorio de que el aire fresco y el silencio valen más que cualquier pantalla. Y si buscas algo más salvaje, Selwo Aventura en Estepona te pone frente a jirafas y cebras, como si estuvieras a miles de kilómetros de casa.
Bahía Park: agua y diversión en Algeciras
Cuando el sol aprieta y las sonrisas empiezan a necesitar un buen remojón, Bahía Park es el refugio perfecto. Toboganes, ríos tranquilos y zonas para los más pequeños garantizan que todos encuentren su rincón favorito. Aquí, la diversión es tan abundante como el agua.
Delfines: la magia está en el mar
Un paseo en barco desde La Duquesa o Sotogrande para ver delfines no es solo una actividad, es una de esas cosas que se quedan grabadas. Porque no hay nada como ver a estos animales saltar en el agua para recordar que, a veces, las mejores experiencias no necesitan filtros ni redes sociales.
La Reserva Club, Sotogrande: cuando el lujo también es familiar
EnThe Beach, esa laguna artificial en lo alto de Sotogrande, todo parece un sueño cuidadosamente diseñado. Hay kayak, paddle surf y hasta bicicletas acuáticas, pero también hay tumbonas y un restaurante que parece decirte: “Relájate, lo tienes todo bajo control”. Un sitio donde los niños se divierten y los adultos, por fin, pueden respirar.
Manilva, un lugar para quedarse
En NUBAY, cada día es una excusa para salir a descubrir algo nuevo o, simplemente, para quedarte donde estás y disfrutarlo. Desde los días de playa hasta los paseos entre montañas, desde la risa despreocupada de los niños hasta los momentos de tranquilidad para los padres, Manilva es ese lugar donde los recuerdos no se buscan: te encuentran.
Y cuando te das cuenta de que todo esto está a tu alcance, es difícil no pensar: “¿Por qué no lo hicimos antes?”.